martes, 30 de junio de 2009

Quiero

Tengo deseo de mucha retórica, de esa que te pone la piel de gallina y hace que tu nariz comience a sentir la primavera aunque los arboles estén tan vacíos y solos como las hojas que los abandonan (para terminar en la alcantarilla de unos seres que ni siquiera se preocupan por ellas, y que ni siquiera le agradecen el oxígeno que reciben). Siento que ando en busca de un equilibrio artificioso, que me impusieron como norma, ese que se supone sea bueno, ¿alguien me podría explicar por que se supone sea malo estar en un caos si me siento segura en él?... Que ese alguien también me diga quien decidió que el orden es sinónimo de bienestar.

Ahora tengo ganas de explosiones, de colores mezclados sin tomar en cuenta la rosa cromática, de mucha insulina y de unas manos suaves que me sostengan cuando sienta el suelo cerca de mi. Tengo ganas de una almendra que huela a limón, de una boca sincera y un cabello que me cobije, de una nube para dos y un reloj que no corra, tengo ganas de siempre tener ganas, de un cielo escondido que me muestre atisbos para seguir (para seguir junto a esa mano suave); tengo ganas de estar a mitad del camino y querer tirarme al rió, y nadar con los ojos abiertos, encontrar una almeja que no tenga una perla adentro, quiero una almeja que tenga un poquito de locura, y quiero una locura que tenga un poquito de ti.

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