domingo, 14 de junio de 2009

Hacia el fondo del mar

Los grados continuaban cambiando, los colores se difuminaban y el piso ya no estaba. Las risas parecían tan falsas ahora. Las conversaciones banales, todo lo que estuviera fuera de su perímetro carecía de importancia. Ahora no habían trabas, no existían barreras ni límites. Estaba ella con su sombra, su conciencia, y entendió, por fin entendió, que no es imposible caminar sobre el agua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario